Los Beneficios del Ajo
El Ajo es un protector digestivo. El Ajo regula el coleserol. El Ajo reduce la hipertensión. El Ajo espanta enfermedades. El Ajo es un potente antioxidante. El Ajo regula los niveles de azúcar…
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El Ajo, un protector de estómago
El Helicobacter pylori es la bacteria responsable de la gastritis crónica, la úlcera gastroduodenal y el Linfoma de MALT un tipo del cáncer gástrico.
Recientes investigaciones han relacionado la efectividad del ajo en la inhibición del crecimiento de esta bacteria por su contenido en Alicina y otros tiosulfinatos.
La erradicación de la bacteria mejora los síntomas e impide la progresión de la enfermedad.
Para evitar la aparición de esta bacteria o combatir su presencia, una ayuda natural es comer ajo crudo, o en su defecto, los complementos Alycin, que son los únicos del mercado que te garantizan la presencia de alicina y otros tiosulfinatosde forma bioactiva.
El ajo un protector digestivo
El Ajo ha sido relacionando científicamente en la inhibición del crecimiento de la bacteria Helicobacter pylori por su contenido en Alicina y otros tiosulfinatos. La erradicación de la bacteria mejora los síntomas e impide la progresión de la enfermedad.
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El ajo reduce la hipertensión
Si tienes la tensión alta o sencillamente quieres prevenir su aparición y proteger tu corazón, puedes logarlo consumiendo ajo crudo a diario o en su lugar los complementos Alycin CV1 que son los únicos del mercado que te garantizan la presencia de la alicina de forma activa.
El Alycin SP1 (30 capsulas) es un complemento alimenticio que ayuda a mantener un estado óptimo de salud.
Especialmente diseñado en su formulación, para las personas que hacen deporte de forma continuada y están sometidas a entrenamientos exigentes. De ahí su nombre SP: Sport.
También está recomendado para compensar estados carenciales de vitaminas y minerales, tras una enfermedad o en situaciones de estrés prologado.
El ajo reduce la hipertensión
Se ha demostrado científicamente que el consumo diario de ajo crudo, gracias a su efecto vasodilatador y antiagregante sanguíneo ayuda a la regulación de la tensión arterial.
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El ajo regula el colesterol
Alycin CV1 es el mejor complemento natural para regular el Colesterol, según estudios científicos, avalado, garantizado y desarrollado por investigadores de la Universidad de Ciencias Químicas.
En poco tiempo obtendrás los resultados que nunca antes habías visto. Solo con una cápsula al día notaras la diferencia.
¿NO CONSIGUES REDUCIR TU COLESTEROL?
Se ha demostrado científicamente que el consumo diario de ajo crudo ayuda a la regulación del colesterol gracias a su contenido en alicina y otros compuestos.
Si tienes el colesterol alto o quieres prevenir su progresión, puedes logarlo consumiendo ajo crudo a diario o en su lugar los complementos Alycin CV1, que son los únicos del mercado que te garantizan la presencia de la alicina y otros tiosulfinatos de forma bioactiva.
EL AJO, UN REGULADOR NATURAL DEL COLESTEROL
La alicina del ajo ha demostrado sus propiedades cardioprotectoras, pues regula los niveles de colesterol y azúcar en sangre.
Sólo puedes encontrar alicina en el ajo crudo triturado, ya que si lo cocinas, la alicina se degrada y el ajo pierde sus propiedades terapéuticas.
Alycin CV1 es equivalente a comerte dos dientes de ajo crudo triturado al día, sin efectos indeseables como el olor, gracias a su procedimiento patentado de obtención.
El ajo regula el colesterol
Se ha demostrado científicamente que el consumo diario de ajo crudo ayuda a la regulación del colesterol gracias a su contenido en alicina y otros compuestos.
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El ajo, un espanta enfermedades
Si quieres mejorar tu sistema inmunológico y prevenir o combatir las enfermedades infecciosas, consume ajo crudo a diario o en su lugar los complementos Alycin que son los únicos del mercado que te garantizan la presencia de la Alicina de forma activa.
CÓMO AYUDA EL AJO A TU SISTEMA INMUNITARIO
Averigua en este artículo qué es el sistema inmunitario, cómo funciona y cómo ayuda el ajo a tu sistema inmunitario.
¿QUÉ ES EL SISTEMA INMUNITARIO?
El sistema inmunitario es el conjunto de procesos que se dan en nuestro organismo como respuesta frente a agresiones o daños. Estos daños pueden estar provocados por un ser vivo (ej: bacterias), por fallos en nuestro cuerpo (ej: tumores) o por sustancias perjudiciales (ej: contaminantes atmosféricos, etc). Toda sustancia que induce una respuesta inmunitaria provocando o no la formación de anticuerpos, se denomina antígeno.
¿QUÉ COMPONENTES FORMAN EL SISTEMA INMUNITARIO?
Son diversos los mecanismos de defensa frente a la acción de los distintos tipos de agentes agresores que día a día, interaccionan con nuestro cuerpo. Estos mecanismos se activan desde diferentes centros activos entre los que destacan:
Los órganos
Cada órgano presente en el cuerpo desempeña una función elemental esencial, pero además, intervienen de una forma específica en la defensa de nuestro organismo. Se distingue entre órganos primarios o centrales y órganos secundarios o periféricos.
Los órganos primarios o centrales proporcionan a las células inmunitarias un ambiente óptimo para su formación y maduración. Una de estas células, son los linfocitos, un tipo de glóbulo blanco encargado de la inmunidad específica. La médula ósea, es un órgano primario o central donde maduran los linfocitos B que se encargan de elaborar los anticuerpos, y otro es el timo, donde maduran los linfocitos T que ayudan a destruir las células tumorales.
Los órganos secundarios o periféricos proporcionan a los linfocitos un entorno idóneo para que interaccionen con las células presentadoras de antígenos. De esta forma, los linfocitos detectan la amenaza y activan la respuesta inmune. Dentro de los órganos secundarios, podemos encontrar los nódulos o ganglios linfáticos, las amígdalas, las Placas de Peyer, el bazo, y la médula ósea, que también presenta funciones como órgano secundario en la respuesta inmunológica del organismo.
Las células
Al igual que los órganos, cada célula del cuerpo cumple con una función biológica específica elemental, pero a la vez, existen células que participan en una respuesta inmunitaria generalizada o en una respuesta más específica:
Una respuesta inmunitaria generalizada es aquella generada por células capaces de reconocer los antígenos en la superficie de bacterias, virus y otros agentes agresores. Tras reconocerlos, los destruyen instantáneamente facilitando la respuesta inmunitaria específica. Estas células son los neutrófilos, macrófagos, monocitos y células dendríticas.
Una Respuesta inmunitaria específica se produce por la acción de los Estas células atacan a los antígenos, de manera específica o dirigida, produciendo anticuerpos. Es deseable que cada antígeno que pueda entrar en nuestro cuerpo, tenga un anticuerpo contra él. Además de los linfocitos, existen las denominadas células citotóxicas naturales (NK de “natural killer”), cuya función específica es la de eliminar células anormales por mutaciones o virus, o estimular otras acciones celulares destinadas a eliminar amenazas de nuestro organismo por la producción de citoquinas, un grupo específico de proteínas que hacen que las células del sistema inmunitario sean capaces de comunicarse entre sí.
¿CÓMO SE DEFIENDE NUESTRO CUERPO?
El sistema inmunitario va evolucionando constantemente desde nuestro nacimiento para poder enfrentarse a un mundo lleno de agentes nocivos en constante cambio. Es por ello que necesitamos un sistema de vigilancia, un control constante para responder de forma inmediata a los diferentes agresores. Este control es lo que conocemos como inmunidad innata, que son los primeros mecanismos que se activan frente a agentes infecciosos.
Si la inmunidad innata falla, interviene la denominada inmunidad adaptativa. Esta inmunidad produce una respuesta más lenta pero específica para cada antígeno, lo que permite mandar mecanismos muy potentes contra ellos. El sistema inmunitario adaptativo, además, cuenta con un mecanismo de memoria, esto provoca que, si existe un segundo encuentro con el mismo antígeno, la respuesta inmune es más rápida y eficiente.
De esta manera, nuestro organismo adquiere mecanismos que le defienden de los diferentes agentes que puedan agredirle. Por ello, es de vital importancia potenciar los hábitos saludables que nos permitan un sistema inmunológico fuerte: una buena alimentación, un descanso correcto, realizar ejercicio moderado de forma habitual y evitar el consumo de tabaco y el estrés.
¿CÓMO PUEDO CUIDAR MI SISTEMA INMUNITARIO?
La inmunidad es el principal mecanismo de defensa de nuestro organismo contra los agentes infecciosos; esto queda perfectamente demostrado por el extraordinario éxito de la vacunación para erradicar enfermedades. El concepto de que las vacunas son los medios más efectivos para prevenir la infección está bien reconocido, tanto por las autoridades de salud pública como por la población en general. Informes de la Organización Mundial de la Salud afirman que, actualmente, las vacunas previenen 2.5 millones de muertes al año: cada minuto, las vacunas salvan cinco vidas en todo el mundo(1).
Además de las vacunas para generar anticuerpos frente a determinadas infecciones, también podemos ayudar a nuestro sistema inmunitario mediante una adecuada alimentación. Existen diferentes moléculas o compuestos naturales que contribuyen al correcto funcionamiento de nuestras defensas. Entre ellas, podemos encontrar la quercetina, flavonol presente en diferentes tipos de frutas y verduras pero, sobre todo, en el ajo y la cebolla. Se han realizado diversos estudios respecto a este compuesto que indican que la quercetina tiene potencial para prevención y tratamiento de enfermedades inflamatorias y autoinmunes(2). Otros compuestos naturales que nos ayudan a un funcionamiento normal de nuestras defensas son:
La vitamina A, que regula el número y función de las células NK, células capaces de destruir células infectadas o células cancerosas(3). Además, contribuyen en la actividad de los macrófagos(4) favoreciendo la respuesta inmunitaria generalizada.
La vitamina C está involucrada en la proliferación, función y movimiento de neutrófilos y monocitos(3), otros glóbulos blancos encargados de nuestras defensas. Así mismo, mantiene y mejora la actividad de las células NK(5).
La vitamina D promueve la producción y el movimiento de macrófagos(6,7).
La vitamina B12 actúa como inmunomodulador, regalando la respuesta del sistema inmunitario, es decir, que aumenta o disminuye las funciones de nuestras defensas(7), dependiendo de la necesidad en cada momento.
El ácido fólico mantiene o mejora la actividad de las células NK(3,4).
El cobre se acumula en el interior de los macrófagos para combatir ciertos agentes infecciosos(8). Otra función relevante es su papel importantísimo en las funciones de los neutrófilos, monocitos(9) y en células NK(10).
La Alicina es el compuesto más activo presente en el ajo crudo y triturado, que ha mostrado efectividad en la inhibición del crecimiento o incluso la eliminación de células cancerosas(11,12).
La Alicina presente en el ajo ha mostrado capacidad de estímulo de la respuesta inmune, mayoritariamente en procesos en los que los linfocitos T juegan un papel importante(13), células especializadas del sistema inmune contra agentes que se replican dentro de la célula (microorganismos intracelulares) como por ejemplo los virus. Aquí es donde vamos a aprender cómo ayuda el ajo a tu sistema inmunitario
¿DÓNDE PODEMOS ENCONTRAR ALICINA?
La Alicina y otros tiosulfinatos son los compuestos que dan al ajo la mayor parte de sus propiedades saludables y terapéuticas. Estos productos no se encuentran de forma natural en el ajo. Se forman al cabo de unos minutos después de machacarlo o triturarlo. Tras su generación, desaparecen al cabo del tiempo, porque son compuestos inestables. El calor incrementa esta inestabilidad, y por encima de 70ºC la Alicina desaparece en pocos segundos. Es decir, si el ajo se cocina, la Alicina desaparece, y con ella la mayor parte de las propiedades beneficiosas del ajo. Por tanto, la única forma de aprovechar al 100% las propiedades del ajo es comerlo crudo, triturado y en el mismo día preferiblemente. Así es cómo ayuda el ajo a tu sistema inmunitario.
El ajo, un espanta enfermedades
El consumo diario de ajo crudo, ayuda a prevenir enfermedades infecciosas gracias a sus efectos bacteriostáticos y fungicidas, y por efecto indirecto frente a los virus, al fortalecer el sistema inmunológico.
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El ajo regula los niveles de azúcar
Haz ejercicio,mantén una dieta saludable rica en vegetales, entre los que no deben faltar el ajo crudo y complementala con Alycin, el único suplemento del mercado que te aporta un alto contenido en Alicina y otros tiosulfinatos bioactivos para mantener tus niveles de azúcar en sangre en niveles óptimos.
«Efecto del ajo sobre los niveles de glucosa en sangre y la hemoglobina glicosilada en pacientes con Diabetes Mellitus tipo 2»
La Diabetes Mellitus es una enfermedad caracterizada por presentar altos niveles de glucosa en sangre como resultado de defectos en la secreción de insulina, por defectos en la acción efectiva de la insulina o por ambos factores.
En los últimos años, el empleo de ciertas sustancias naturales motivadas por los posibles efectos beneficiosos y los mínimos efectos secundarios asociados en diversas patologías, así como su accesibilidad para la mayoría de la población a un precio razonable, es una realidad que se abre paso día a día. Uno de ellos es el ajo, y sus propiedades antidiabéticas se relacionan con sus efectos sobre el incremento sobre la secreción de insulina.
El presente trabajo se lleva a cabo entre el Departamento de Medicina Geriátrica de Hospital de King´s en Londres, junto con el Departamento de Farmacología de la Facultad de Farmacia de Karachi en Pakistan. Este trabajo se prolonga durante 24 semanas en 210 pacientes diagnosticados con diabetes mellitus tipo 2, que se dividen en diversos grupos: control, tratamiento con distintas concentraciones de ajo crudo y un grupo con un fármaco habitual para el tratamiento de los niveles de glucosa en sangre en este tipo de pacientes, la metformina. Durante el tratamiento, ningún paciente tomó ningún otro tratamiento farmacológico adicional al establecido por el estudio.
De los grupos tratados con ajo, el grupo E fue el que tenía una dosis mayor. En este grupo, se produjo una reducción del azúcar en sangre desde 128,7 ± 0,223 hasta 122,7 ± 0,225 al final del tratamiento, es decir, un descenso de 6 ± 0002 unidades con p < 0,001. Comparando este dato con el grupo de la metformina que pasó de 125,1 ± 1,157 a 119,5 ± 1,243, con un descenso de 5,6 ± 0,086, con p < 0,001. Vemos que el grupo tratado con mayor cantidad de ajo, presentó una reducción de la glucosa en sangre similar a aquellos pacientes tratados con metformina.
En el caso de la hemoglobina glicosilada, en el grupo E hubo un cambio durante el tratamiento de 0,752 ± 0,003 unidades con p < 0,001; mientras que en el grupo de la metformina este cambio durante el tratamiento fue de 0,43 ± 0,002 con p < 0,001.
Por tanto, vemos que los tratamientos con ajo fueron dependientes de la dosis empleada, y que fueron comparables o incluso superiores a los pacientes sometidos a tratamiento con metformina en el grupo de tratamiento. En ambos grupos, los efectos contemplados fueron superiores al grupo placebo.
Los mecanismos por los cuales el ajo actúa como antidiabético, parecen estar relacionados con la capacidad que tiene de incrementar la secreción de insulina desde las células beta. Así mismo, se ha visto su efecto sobre la prevención de los efectos de la progresión de la diabetes por su inhibición de la formación de los productos avanzados de la glicólisis, unos mediadores cuya infuencia se reconoce en la fisiopatología del envejecimiento y las complicaciones por el padecimiento de la diabetes crónica.
En línea con esta investigación y con el objetivo de aprovechar todos los beneficios del ajo para la salud, se desarrolla una investigación en la Universidad de Castilla La Mancha que en 2009 tiene como resultado la obtención de una patente sobre el proceso de obtención del extracto de ajo, que logra mantener intactas sus propiedades beneficiosas durante al menos 4 años (actividad estable de la Alicina y otros tiosulfinatos), en una presentación con posibilidades comerciales.
En 2019 creamos Alycin para llevar este producto al mercado. Hemos potenciado las virtudes del ajo para desarrollar los mejores complementos alimenticios del mercado para ti.
Alycin, es un complemento para estados carenciales, que te ayuda a mantener a raya las enfermedades infecciosas, a regular el funcionamiento de tu sistema digestivo y te aporta salud y vigor a todas las facetas de tu vida.
Alycin, es un complemento que te ayuda a mantener el funcionamiento normal de tu corazón y a la regulación de glucosa en sangre.
El ajo regula los niveles de azúcar
El consumo habitual de ajo crudo ayuda a regular los niveles de azúcar en sangre, y contribuye a evitar el síndrome del trastorno metabólico y el desarrollo de la diabetes.
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El ajo es un potente antioxidante
Si quieres beneficiarte del efecto antioxidante del ajo, debes de consumirlo crudo a diario o en su lugar los complementos Alycin que son los únicos del mercado que te garantizan la presencia bioactiva de la alicina y otros tiosulfinatos.
El Alycin, (30 cápsulas) es un complemento alimenticio formulado para cuidar tu corazón, actuando sobre los principales factores de riesgo que provocan las enfermedades cardiovasculares. De ahí su nombre CV: CardioVasculares.
Recomendado para cualquier persona que quiera complementar su dieta con un complemento alimenticio que le aporte salud y vitalidad a su corazón, mejorando su calidad de vida.
Alycin, (30 cápsulas) es el mejor complemento para mantener en perfecto funcionamiento el sistema cardiovascular. Contiene Aliben®, un extracto de ajo liofilizado rico en Alicina. Un compuesto exclusivo que sustenta las magníficas virtudes de alimento saludable al ajo, y que sólo encontrarás en los complementos Alycin o en el ajo natural.
El ajo es un potente antioxidante
El ajo crudo tiene un poderoso efecto antioxidanteayudando a eliminar los radicales libres de nuestro organismo, y potenciando el efecto antienvejecimiento y preventivo de enfermedades degenerativas.




